El TIAU PROPONE E INVITA a los funcionarios públicos, al sector privado y a cada habitante de Buenos Aires a desarrollar los objetivos siguientes:
1- Elaborar estrategias solidarias que aporten la participación y el control ciudadano en propuestas urbanas que reflejen las aspiraciones de amplias franjas de la población y asimismo, encontrar canales armónicos de comunicación con el municipio con el objeto de concretar acciones urbanas.
2- Los habitantes tienen el derecho y el deber de decidir el futuro de su ciudad. Por ello los diferentes niveles de decisión política deben tener en cuenta que el barrio es la entidad de escala tal, en la cual la población se reconoce y a su vez éstos forman parte de una región metropolitana. El barrio debe asumir la gestión de sus propias demandas articulándolas con las del resto de la ciudad.
3- Asegurar a través de la refuncionalización y la redensificación del tejido urbano juntamente con el desarrollo de la infraestructura, la interacción de la vivienda con otras actividades urbanas preservando los espacios públicos.
4- El conjunto inmobiliario urbano debe ser considerado como patrimonio público, y debe ser preservado por razones culturales y económicas. Generar propuestas para mantener los conjuntos habitacionales con valor arquitectónico, ubicando los habitantes de la ciudad sin vivienda, rehabilitando antiguas o sustituyendo éstas con nuevas que respeten el tejido urbano existente.
5- Apoyar las iniciativas públicas tendientes a generar una verdadera política social que promueva cuanti y cualitativamente el hábitat urbano. La calidad de vida también está ligada a la producción de equipamiento y servicios a escala barrial.
6- Preservar, restituir y multiplicar los espacios públicos de la ciudad, como lugares de intercambio y convivencia urbana los que están siendo invadidos por el tránsito vehicular, estacionamientos y, hoy día, por la privatizaciones de los mismos.
7- El desarrollo de la ciudad depende de la articulación de su producción industrial, artesanal y de sus servicios; por eso es necesario hacer hincapié en la renovación de la red económica existente generando empresas abiertas a proponer empleos para los habitantes de la ciudad. Un ambiente de calidad debe partir de un tejido urbano mixto y atractivo, condición esencial para las inversiones económicas.
8- Encontrar nuevas formas de relación entre el transporte público y el privado, buscando eliminar este último del microcentro y de zonas de máxima concentración, apuntando a habilitar transportes públicos de calidad, adecuado a estas áreas.
9- La descentralización de los servicios tiende a acercarlos más a la comunidad y así ésta poder ejercer mayor control sobre su prestación.
10- El cuidado y protección del medio ambiente en la ciudad deben estar relacionados directamente con las políticas de desarrollo urbano y con la toma de conciencia de sus habitantes.
Promover reglamentaciones más rigurosas en relación a la polución ambiental, los ruidos molestos, la recolección de residuos, el mantenimiento urbano como forma de generar ambientes de calidad.
11- La difusión cultural de una ciudad está ligada a la participación activa del conjunto de la población en la creación de su propia cultura. Cada ciudadano debe beneficiarse con ella y a la vez potenciarla.
Buenos Aires - 1991